martes, 7 de octubre de 2008

De visita a la doctora

¡Hola colegas!

jo, qué guay, con esto de internet estoy conociendo a muchos perretes con cosas muy interesantes que contar; su llego a saber que esto es tan divertido, ¡le hubiera robado antes el ordenador a mi mami!

Ayer mis mamis nos montaron en el coche para llevarnos a ver a la doctora. Por lo visto, nos tocaba ya que nos pusieran la vacuna de la rabia, así que la mami pidió cita con las vetes de ANAA para que nos pincharan a los dos.

Jo, esto de las vacunas no mola nada, chicos. Imagino que a vosotros también os tocan estas visitas al doctor, y ya sabreis lo poco divertido que es cuando te clavan la aguja esa con la vacuna. Cuando me tocan para ver si está todo bien no me importa, porque a mí me encanta que me sobeteen; pero eso de la aguja no me gusta nada nada nada.

Eso no quiere decir que me portara mal ni que llorara, ¿eh? Nada de eso, que yo soy muy valiente y me porté como un campeón. No dije ni "guau". En cambio a mi hermanita sí que se le escapó un "¡ay!" cuando la pincharon; mírala, tan grandota y es una blandengue, jejejeje.

Lo que mola de ir al vete es que te dan chuches de esas tan ricas. Así que salí de allí la mar de contento con mi chuche y mi chapa nueva colgada del collar; ¡eso debe de ser una medalla que me dieron por ser valiente con el pinchazo! Ah no, me acaba de decir Bibi que no sea tonto, que eso no es ninguna medalla sino que sirve para que todo el mundo sepa que ya estoy vacunado. Jo, pues a mí me hacía ilusión lo de que fuera una medalla....

Bueno, pues aparte de la visita al pediatra (quiero decir, al veterinario), este domingo también nos fuimos de excursión cerquita de casa, por un caminito que está la mar de chulo porque no pasan coches y podemos olisquear un montón de cosas. Además, también puedo ladrar a las vacas que están por ahí al lado, para que sepan que estoy ahí, jeje.

Tuvimos un pequeño problemilla porque en el camino nos cruzamos con otras personas que llevaban un perro, y se nos puso a ladrar, y claro, entonces Bibi y yo tuvimos que ladrarle más fuerte e intentar darle algún bocado. Lo de morder no pudo ser porque las mamis nos agarraron bien fuerte y nos riñeron hasta que nos quedamos sentaditos en el suelo. Jo, a veces las mamis nos quitan las mejores diversiones...

También le ladramos a los ciclistas que pasaban por el camino, pero otra vez las mamis nos decían que eso no se hace, y nos hacían quedarnos sentados y callados en el suelo. Yo no sé qué mal hacemos ladrando a los ciclistas, si son ellos los que nos asustan pasando con esos cacharros al lado de nosotros.

En fin, majetes, que esto ha sido todo por hoy. El día anda por aquí tontorrón, y creo que al final se va a poner a llover, así que iré buscándome un buen sitio en la terraza cubierta del patio, encima de las alfombras que nos puso la mami, para echarme una siestecita mientras oigo caer la lluvia.

Muchos lametones a todos, en especial a mis nuevos amiguitos!!!

PD: para que conozcais a estos amiguetes tan simpáticos, le he dicho a mi mami que escriba sus páginas aquí.

2 comentarios:

Dark dijo...

Eyyyy muy buenas arf arf!.Os hemos visto por la caseta del Spooky y hemos pasado pa daros un saludin y la bienvenida al ciberespaciooooo weee cada vez somos más jejejeje!
Pues eso,lametones colegas!
PD: nos alegramos que la BIbi este mejorcito ;)

Hamlet dijo...

Heyyyy, hola dark!!
Madre mía, pero... ¡¡¿convives con un gato?!! jesusjoseymaria... pero ¿¿eso se puede hacer?? ¿¿Lo acepta el código de comportamiento perruno?? Jo, yo es que gato que veo, gato que me quiero comer... ¡Lo llevo en los genes!